Crónica Montería en Valdehombre 2017

ATRAS

Crónica Montería en Valdehombre 2017

Crónica Montería en Valdehombre 2017

Sábado 4 de noviembre y por fin llegaban las primeras lluvias de la temporada, lo que hacía presagiar un gran trabajo por parte de los perros gracias al frescor y la existencia de agua para calmar la sed durante su duro trabajo. Era el mejor panorama para celebrar nuestra montería en Valdehombre.

Hoy nos citábamos en el complejo El Buraco de Santiago de Alcántara, a donde viajaban todos nuestros amigos para vivir la experiencia de la montería en Valdehombre, en pleno Tajo Internacional, paisaje idílico para la montería española.

Son las ocho de la mañana y la mayoría de los cazadores ya estaban disfrutando de las tradicionales migas, con el estómago lleno y las pilas cargadas todos estaban listos para que nuestro capitán de montería, Jesús Carrero, reclamara silencio para dar comienzo al sorteo de la montería.

Las primeras bolas ya rodaban haciendo el clásico golpeteo al terminar su andadura rebelando su número, haciendo escapar una sonrisa al afortunado asignado a tal cifra, ya teníamos sorteada la primera armada y marchaban dirección al Tajo para ir cerrando Valdehombre.

No serían más de las diez de la mañana cuando todas las armadas estaban ya colocadas y preparadas para dar rienda suelta a su pasión por la caza. Una pasión desatada con el primer toque de caracola que anunciaba el comienzo de la montería, un toque y los perros salían centelleados desperdigándose hacia todos los rastros que les revelaba la finca, en una multitud de pelotas de reses que se encontraban ya de orejas por todo Valdehombre.

Fina lluvia la que nos acariciaba la piel acompañada de atronadores estallidos que bien parecían relámpagos, siendo los cazadores los que ocasionaban estas zapatiestas con sus armas. Idas y venias, por izquierda y por derecha, por delante y por detrás, un giro de cuello continuo era el trascurrir de la montería. Y es que la cantidad de venados y ciervas en la finca hacia que los monteros no pudieran probar la dulce comodidad de sus sillas.

Muchas anécdotas en Valdehombre, como la de nuestro Ángel Collado, que nada más llegar un lance rápido con un jabalí le hizo apoyarse mal el rifle y llevare ese tradicional zambombazo del visor en su nariz que a más de uno le suena aún. Aun con la confusión de lo que le había ocurrido deslumbro un gran venado que imponente le desafiaba en una batalla singular de cazador y presa, pero el tumulto en su cabeza con lo ocurrido hacía pocos instantes hizo que el gran venado se fuese triunfal en esta batalla.

Se desquito después nuestro amigo Ángel con otros lances que fueron a buen puerto, pero no se podrá quitar de la mente en mucho tiempo a este gran venado, con un recuerdo en la nariz que se lo recordará cada mañana.

Mejor final tiene la historia de José Manuel Caballero, que sabiéndoselas todas, habiendo ya vivido muchas batallas con esos grandes macarenos que recorren nuestras serranías, calmo sus nervios, tenso el brazo, y le jugo bien la partida al gran jabalí, que echando todas las cartas sobre la mesa, rompió hacia su postura en un imponente trotar que hacía temblar el suelo como si de la carga de la caballería se tratase. José Manuel tirando de veteranía supo dónde colocar la cruceta del visor para soltarle un tremendo zurriagazo que hizo rendirse al gran jabalí y conseguir un tremendo asombro para nuestro amigo que se convirtió en un segundo en una alegría que le hacía no poder estarse quieto como niño que recibe su regalo de navidad.

Muchos lances los vividos en Valdehombre, algunos llevados a buen puerto y otros que retumbaran en la mente durante mucho tiempo. Muchos buenos trofeos se escaparon hoy, tanto de venado como de jabalí, como ese tremendo jabalí al que se le echo encima una rehala entera y que con un movimiento digno de un guerrero nato desbarato el agarre para seguir su camino y desparecer entre el mar de jaras. Caras de asombro y cuerpos rígidos los de todos los presentes que contemplaban impávidos como un tremendo venado se paseaba con la montería finalizada por debajo de la comida, pero así es la caza, así llegan a viejos estos grandes trofeos, y así nos darán una alegría la próxima temporada.

Terminamos el día con gran resultado en esta montería de Valdehombre, con 43 venados y 3 jabalíes, además de las ciervas de gestión para mantener el equilibrio perfecto. Un gran día el vivido hoy en Valdehombre, donde tenemos que agradecer a la propiedad su dedicación por mantener una finca de caza tan especial. Agradecer igualmente la labor de gestión, a los rehaleros, postores y muleros, gracias por este trabajo tan profesional para que disfrutemos de la montería española en su estado puro.

Gracias y nos vemos de montería.

Categorías: ,

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies