Crónica Montería en La Raposera 2016

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Crónica Montería en La Raposera 2016

Crónica Montería en La Raposera 2016

Cielo nuboso el que nos recibía la mañana del sábado 5 en Malpartida de Cáceres, donde nos reuníamos un año más para vivir la gran montería en La Raposera, donde la espectacularidad de esta finca reúne a cazadores de España y Portugal.

Los cafés calientes dejaban pasar las migas hacia nuestros estómagos para ir recopilando fuerzas ante la jornada que se nos avecinaba. Entre vivencias de lances vividos anteriormente en La Raposera se iba realizando el sorteo y las primeras armadas empezaban a salir con destino a la finca, la cual se iba cerrando en su correcto orden como maestro de ceremonias que coloca a los invitados en sus asientos.

Los paraguas empezaban a desenfundarse antes de la llegada de las rehalas, preveyendo la que se nos avecinaba hasta que pasara la nube que rodeó el paraje, y como si de reloj suizo se tratase la llegada de las rehalas anuncio la tromba de agua que cayó durante unos minutos. Entre lluvazco y lluvazco se escuchaba el tiroteo que cada temporada acompaña a esta montería, y es que los grandes pelotones de reses inundaban las dehesas de La Raposera para poner a prueba los nervios de los cazadores.

Disparos, ladridos, voces, trotes y grandes lances, así transcurría la montería en La Raposera, y es que sin descanso los perros no daban a basto entre carreras y carreras por toda la finca. Lástima que la lluvia no cesase del todo para que los monteros se centrasen completamente en la montería, y es que las pequeñas distracciones y el sonido de la lluvia cayendo a nuestro alrededor nos impedía escuchar con claridad, a los animales que en ocasiones nos sorprendían a escasos metros sin tiempo de reacción.

Aún a las condiciones climáticas como es costumbre La Raposera cumplió, abatiéndose 20 venados, 7 jabalíes y 23 ciervas, con ejemplares bonitos, pero lastima al que echamos en falta, al gran venado, ese gran venado que llega a viejo por listo, y es que listo es para evadir puestos hasta llegar al puesto elegido, el único que estaba ocupado por escopeta y no rifle, inconsciente de que por ahí entraría un venado a una distancia lejana para la escopeta, pero si, por allí paso el venado, llevándose una gran cantidad de disparos y viendo cómo se alejaba nadando y cruzando a la otra orilla para despedirse de esta montería en La Raposera, y continuar su larga vida y seguir dejando su prole por estas serranías.

Destacar el puesto de nuestro amigo Valentín Cortés, que después de una mala racha abatió 2 venados y 1 cochino en el nº 1 de la traviesa del pozo, o el nº 11 del río 1º donde el amigo Coy abatió igualmente 2 venados, mismo resultado que el nº 4 del río 2º conseguido por Manuel Grajera, o el nº 1 de esa misma armada donde temporada tras temporada sigue cumpliendo y son ya al menos 10 que recuerde donde no falla el puesto y Pedro Borreguero pudo disfrutar de su lance con un venado abatido, o el buen trofeo abatido por Joaquim Almeida en el 5 de la traviesa del carrascal y así hasta completar el plantel antes comentado.

Desde aquí felicitar a nuestros rehaleros que con una gran profesionalidad aguantan desde el más extremo calor a una fuerte lluvia en apenas una semana, gracias y seguid dando ejemplo de porqué decimos que los rehaleros existen por afición, porque hay que tener en las venas mucha afición para cumplir tan profesionalmente en cualquier condición.

Gracias y nos vemos de montería amigos.

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