Crónica Montería en Valdesauce – La Sierra 2016

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Crónica Montería en Valdesauce – La Sierra 2016

Crónica Montería en Valdesauce – La Sierra 2016

Segunda montería en Valdesauce de la temporada, y este día va de Sierra. Tras la exitosa montería en Las Llanas hoy nos tocaba montear la parte de La Sierra, donde los grandes jabalíes y los grandes venados ocultos en cientos y cientos de hectáreas de monte harían probar la puntería de los presentes.

En este nuestro segundo año consecutivo de gestión en la finca decidimos preparar los aceros para mejorar los disparaderos de los monteros, con lo que augurábamos un mejor resultado para ir mejorando esta montería que tanta caza se cruza sin disparar. Volvíamos a Aliseda al restaurante La Montería para celebrar como es tradición la reunión y sorteo de la montería.

Organizábamos a la numerosa multitud que nos acompañaba, ya que en el día de hoy reuníamos a más de 40 rehalas para batir esta inmensa finca de sierra y monte. Dábamos por comenzado el sorteo y ordenábamos la salida de las primeras armadas para ir despejando, las cuales ya iban cerrando la finca a la espera de las traviesas que iban a toda prisa para cerrar la montería ante el largo día que nos esperaba.

Todos colocados en unos tiraderos que muchos dirían inmensos para ser aceros, pero que siempre nos gusta desde Monteros del Hito que el cazador este a gusto tirando y seguro. Una ensalada de ladridos de todos los tipos inundaba las sierras desde la suelta, y que no pararía durante toda la montería, algo que siempre sorprende en Valdesauce, pues desde el comienzo hasta el final no paran de haber ladridos sacando caza, donde lo difícil es sacarla a los tiraderos y donde los cazadores deben estar hábiles para llevarla al suelo.

Ladridos, ladridos y más ladridos, y entre estos de repente un romper de jaras que bien parecía un tanque bajando la sierra, un tremendo venado que vislumbraba nuestro cámara hacia los puestos de abajo, pero que por desgracia o habilidad y sabiduría del venado no se llevó disparo alguno, pues el montero al que entró lo tenía en viso y haciendo gala de una extraordinaria responsabilidad montera dejo pasar a tan tremendo venado, chapo por el montero, porque lo que prima siempre es la seguridad y si no estamos seguro de donde terminará la bala es mejor no efectuar el disparo, a pesar de que según sus propias palabras era medalla seguro y es montero de muchos venados avistados.

Siguen las ladras y otro buen venado comienza a romper monte, pero este no eligió bien el sitio por el que salir, saltando a la postura de nuestro amigo Quico, que con más de un tiro pegado no dudo ni un instante en lo que tenía que hacer, dejo cumplir el venado y dejándolo entrar en la mejor línea de disparo donde le soltó un certero disparo que llevó al suelo al venado y la alegría a Quico, que sabía que acababa de vivir un tremendo lance a un precioso venado, enhorabuena Quico.

Mientras tanto los disparos se sucedían por la montería entre ladra y ladra, nos daban ya las 3 de la tarde cuando los perros comenzaban a dar la vuelta, y en esta vuelta zorreando tras los perros se presentó un tremendo jabalí por el puesto de Ruano que vio salir un gran jabalí de entre el monte a su raya, soltándole dos certeros disparos que lo llevaron al suelo y dejaron patas arriba, pero los jabalíes son grandes por algo, pues con un impulso el gran jabalí se dio la vuelta y levanto, zorreando aún más entre las jaras que tenía en el puesto para dejarse ver solo en línea con el siguiente puesto, y Ruano por prudencia y sabiendo que llevaba dos disparos lo dejo pasar para cobrarlo más tarde seguro.

Pero si la caza es grande es porque no hay nada seguro, pues al finalizar la montería Ruano padre e hijo junto con José Luis comenzaban el pisteo, sangre, huellas, metros, más metros, cien metros, doscientos rompiendo monte, siguen la pista de la sangre en un pisteo que parece no tener fin, pero ante la cada vez más escasas gotas de sangre y la noche que se estaba echando encima Ruano deicidio que había llegado el momento de darlo por perdido, pues no parecía que fuera a tener un fin y era probable que el gran jabalí se limpiara las heridas de guerra para proseguir sus andaduras. Una gran pena no poder haber cobrado tan buen jabalí pero nuestro amigo Ruano se lleva un tremendo lance en los que se vivieron muchos momentos aunque no consiguiera el trofeo, pero la caza es el lance, el trofeo es para recordar el lance, y este lance será difícil de olvidar Ruano.

Más suerte tuvo el amigo Anastasio, que después del viaje desde Valladolid al menos se llevó en el zurrón dos cochinos o el amigo Santiago Barquilla que abatió un venado y un cochino, fallando un venado de muy buen porte, pero hay que disculparlo pues la celebración de su montería el día anterior, lo había dejado un poco con la vista nublada, o el amigo Carlos Borrego que abatió un cochino en lo que para él fue un bonito día de caza, por la belleza de la finca y las numerosas ladras que tuvo delante y así muchos lances finalizados y otros muchos que por la reciente limpieza de los aceros no llegaron a producirse, pues llegaban las reses hasta unos metros antes y se volvían para no pasar por un sitio limpio al que no están acostumbrados, la próxima temporada ésto ya no sucederá.

Despuntaba el día cuando terminábamos la montería con un gran número de lances y un total de 17 venados, 12 jabalíes y 9 ciervas, sin contar la caza pasada y los trofeos no cobrados, en lo que fue sin duda una montería excepcional. Solo nos queda dar las gracias a todos los que hacéis posible que vivamos está nuestra última montería del 2016, gracias a postores, rehaleros y muleros por vuestro trabajo y nos vemos en este nuevo 2017 de montería.

FELIZ AÑO NUEVO

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