Crónica Valdeposadillas 31/01/2015

ATRAS

Crónica Valdeposadillas 31/01/2015

Nos trasladábamos hasta la comarca de Ibores-Villuercas-Jara, para montear una finca nueva lejos de nuestro cazadero habitual, pues nos lo había comentado nuestro buen amigo Pedro Cuadrado y como nos gustó tanto la mancha, nos decidimos a cazarla al precio de 180,00 € para cubrir gastos.

En una mañana muy fría y con previsión de que las temperaturas fueran más gélidas aún, tomábamos unas reconfortantes migas con huevo en el bar de Quico en la localidad de Solana, allí hicimos el sorteo y desde allí como es costumbre en el grupo fueron saliendo las armadas.

Con una mancha cochinera como es ésta, nos extrañamos que antes de terminar de colocar las armadas ya se escucharan algunos disparos, pensando que con la noche tan fría que había hecho los cochinos estarían levantados de las camas y estaban saliendo de la mancha, lo que nos hizo preocuparnos, máxime cuando los tiros se pararon hasta la suelta de las rehalas, todas de la zona y con perros acostumbrados a seguir a las reses hasta el fin del mundo, el soltar y comenzar un tiroteo como si de un ojeo de perdices se tratara fue todo uno, pero en contra de lo esperado y esto es lo bonito de las fincas en abierto, en lugar de estar tirando cochinos, estaban tirando venados, donde en algunas posturas llegaron a contar trece venados pasando por delante, pero con buen criterio como iban en el viso se conformó con eso, con verlos pasar, la armada de potorno de los cuatro puestos que eran, todos tiraron algunos hasta cinco veces y ninguno consiguió abatir nada, los tiros no paraban y cuando llevaba contabilizados más de 80, dejé de contar pues había cumplido de sobra la mancha, aunque no pararon ahí y seguían tiros sueltos a la caza que intentaba salirse de la mancha perseguida por los perros.

Así trascurrió una fría pero entretenida mañana, pues además de las numerosas reses que había en la mancha, los corzos, especie muy abundante también en la finca, hacían su aparición por los puestos dando sorpresas a los monteros, que les hacían una fotografía y los veían marcharse, ya que no pueden abatirse en montería en Extremadura, al final en la junta de carnes se contabilizaron 13 venados de los que en verde hay que destacar un plata, dos bronces y otros dos ejemplares de cuerna gruesa y perlada muy bonitos para montería y 6 cochinos con un navajero enorme de cuerpo, al que no acompañaba la boca, pues la acción que hizo era de trofeo bueno, ya que antes de abatirlo Fernando Galán, salió de la mancha huyendo atravesando un enorme llano, en lugar de buscar el refugio del monte más cercano.

Concluyendo la jornada con un buen cocido a cargo del catering de la zona y comentando los lances, sobre todo los más afortunados como Raúl Bachiller, que abatió uno de los venados buenos, José Ángel Sánchez que abatió el plata y otro más, Santiago García con un bronce y Carlos Barba con otro de los bronce, así como Sergio Barquero que abatió 1 venado y dos cochinos en un puesto entretenido.

Preciosa zona por sus paisajes, por sus manchas y por su gente que nos acogieron muy bien y nos trataron mejor, sacando como conclusión de una mancha donde íbamos a cochinos que se mataran más venados que guarros, que es la ilusión y la sorpresa de las fincas abiertas las que hacen que sigamos monteando temporada tras temporada con las mismas ganas que la primera.

La explicación la que se quiera tomar, personalmente creo que el enorme aire y frío de la noche anterior había refugiado en los hoyos de la mancha a las reses de los contornos y en cambio los cochinos se habían ido buscando el refugio de la solana cercana, pero cualquier otra puede ser tan válida como ésta.

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